Hacia una relación más plena – Parte 2
Martin Buber (1878—1965)
por Ran Lahav
Como vimos en la 1ra parte, en el libro de Buber “Yo y Tú” se discuten nuestras relaciones con los demás. Nos dice que nuestras relaciones normalmente son relaciones “Yo-Ello” – distantes, parciales, fragmentadas, pragmáticas. Esto sucede cuando analizamos a otra gente, cuando los examinamos, los usamos, nos imaginamos lo que puedan estar pensando, etc. En esas situaciones no vivimos de manera plena, auténtica.
Algunas veces sin embargo relacionamos de manera más plena: estamos juntos en una relación de compañía mutua que Buber llama “Yo-Tu”. En esta relación vivimos de manera plena, significativa, auténtica.
Pero ¿qué es lo que Buber quiere decir exactamente con relaciones Yo-Tú? ¿Y como podemos lograrlas?
Buber nos dice que la relación Yo-Tú no puede ser analizada ni definida. Esto es porque no está compuesta por elementos separados y no puede descomponerse en partes.
Sin embargo, podemos decir que en las relaciones Yo-Tú no eres una cosa específica para mí. Mis pensamientos y sentimientos están CONTIGO, no son SOBRE ti. Por ejemplo, cuando estamos juntos caminando en silencio, o jugando y riéndonos, no te percibo simplemente como una persona a mi costado. Más bien tu presencia “colorea” todo mi ser. Tu presencia colorea mi comportamiento, mis sentimientos, mis pensamientos, mi humor. Como dice Buber: “…él eres Tú y llena el cielo… todo lo demás vive bajo su luz.”
En otras palabras, la diferencia entre Yo-Tú y Yo-Ello es la diferencia “entre presencia y objeto.” Eso no significa que no veo quién eres. Más bien no te veo como una colección de elementos – Eres una persona completa para mí.
“No hay nada que no deba ver para ver, y no hay ningún conocimiento que deba olvidar. Más bien todo está incluido y fusionado de manera inseparable, imagen y movimiento, especies e instancias, ley y número.
Sea lo que fuese lo que pertenezca al Tú, esto también está incluido en nuestra relación: su contorno y sus mecanismos, sus colores y su química, su conversación con los elementos y su conversación con las estrellas - todo esto en su totalidad."
Ahora podemos entender mejor algunos de los puntos de Buber:
Primero, cuando estoy en una relación Yo-Tú, todo mi ser se ve involucrado: “La palabra básica “Yo-Tú” sólo puede ser dicha con todo nuestro ser. El que se comprometa no debe guardar para sí una parte de sí mismo.”
Segundo, en una relación Yo-Tú no hay barreras entre yo y tú, o entre tú y otros: “..donde quiera que sea que haya algo, allí hay otro algo. Todo Ello limita con otros Ellos…. Pero cuando se dice Tú, allí no hay un algo. Tú no tiene límites.”
Tercero, Buber hace énfasis en que la relación Yo-Tú no es una experiencia o un sentimiento: “Yo no tengo la experiencia del ser humano al que le digo Tú. Sino que estoy en una relación con él… Solo cuando salgo de ésta, tengo nuevamente la experiencia de él. La experiencia es lejanía del Tú.”
Todo esto significa que la auto-transformación que Buber tiene en mente es una transformación de nuestras relaciones. Para poder vivir plenamente, de modo auténtico, significativo, necesitamos transformar el modo como nos relacionamos con la gente que nos rodea, así como con los animales y plantas y la naturaleza.
¿Pero cómo podemos hacer eso?
La respuesta de Buber es: No puedo forzarme en una relación Yo-Tú. No puedo imponer el estar juntos, porque la imposición me dividiría, mientras que estar juntos implica todo nuestro ser. Hasta cierto punto el Yo-Tú simplemente me sucede (a través de la “gracia”). Como dice Buber, a veces soy “arrastrado” hacia una relación, o el poder de la relación “se agarra” de mí.
Sin embargo, hasta cierto punto, debo responder a la situación. Con voluntad y esfuerzo debo abrirme a mí mismo a la relación. Buber dice por eso que la relación Yo-Tú se da cuando “la voluntad y la gracia se unen”.
A estas alturas deberíamos estar en capacidad de entender el texto de Buber (que es poético y no siempre fácil):
El Tú me encuentra por la gracia – no se lo puede encontrar buscando. Pero cuando digo “Yo-Tú” esto es un acto de todo mi ser, es mi acto esencial.
El Tú me encuentra. Pero yo entro en una relación directa con él. Por lo tanto, la relación es elección y elegir, es pasiva y activa al mismo tiempo. Una acción de todo mi ser tiene que acercarse a la pasividad, porque suprime las acciones, las cuales son parciales. Por ello, no comprende ninguna sensación de acción, que siempre depende de los esfuerzos limitados.
Yo-Tú solo puede ser dicho con todo el ser de uno. Concentrarme y fusionarme en todo mi ser nunca puede ser logrado por mi, y nunca puede ser logrado sin mi. Necesito un Tú para llegar a ser; llegando a ser Yo, yo digo Tú.
[Las citas del ingles han sido todas tomadas con algunas modificaciones y simplificaciones de la traducción de Walter Kaufmann del texto Yo-Tú de Martin Buber publicado por Charles Scribner’s Sons, New York 1970]